LOS HOMBRES DE CARAL
Los hombres de Caral desarrollaron la agricultura y el comercio. Dibujo: José MedinaA 20 kilómetros del mar, en el valle de Supe (norte de Lima), un equipo de arqueólogos, dirigido por Ruth Shady Solís, inició en 1994 una serie de excavaciones e investigaciones cuyas conclusiones sorprendieron al mundo arqueológico internacional: Caral, con sus 65 hectáreas de construcciones monumentales, es la ciudad más antigua América.
El conjunto ceremonial consta de seis pirámides la mayor de las cuales tiene 18 metros de alto. Además, se descubrió un gran “anfiteatro” donde se realizaban grandes ceremonias religiosas públicas y un “altar del fuego sagrado”, posiblemente de acceso restringido.
Las evidencias arqueológicas indican que Caral fue la sede de un “estado prístino”, donde se realizaban actividades gubernamentales, religiosas, administrativas, artesanales e inclusive comerciales. A nivel socio-político, Caral fue una sociedad con sectores sociales diferenciados de acuerdo a su papel en la producción, control y distribución de los excedentes. Esta sociedad era dirigida por autoridades permanentes (sacerdotes- astrónomos especializados) que contaban con un eficaz medio de control coercitivo ideológico y religioso.

La base productiva estaba conformada por los ayllus –comunidades- dedicados principalmente a la agricultura. Esta actividad tuvo gran desarrollo gracias a la construcción de una red de canales de regadío. En los campos agrícolas del valle de Supe se producía, principalmente, algodón, calabaza, zapallo , frijoles, camote, ají y pacae.
Se sabe que los habitantes de Caral aun no conocían las técnicas de cerámica, pero eran excelentes fabricantes de mates, y sobretodo de tejidos y redes de pescar. El cultivo de algodón y la fabricación de tejidos de calidad, habrían convertido a esta ciudad arcaica en un gran centro manufacturero y núcleo de una amplia red mercantil interregional.
Otro descubrimiento importante del equipo dirigido por la Doctora Shady es el conjunto de flautas traversas, instrumentos musicales hallados muy cerca del Anfiteatro. También destacan las estatuillas de ídolos femeninos, posiblemente vinculadas a la Pacha Mama, divinidad agrícola de gran difusión en el mundo andino.
Los fechados radiocarbónicos publicados en el año 2001 arrojaron una antigüedad de 2 600 años a.C. convirtiendo a Caral en la “cuna de la civilización andina”. Esta ciudad sagrada fue contemporánea a otros grandes centros urbanos del mundo antiguo como Ur y Uruk, en Mesopotamia; y Tinis y Menfis, en Egipto. Estas ciudades se desarrollaban hace 4 500 años, en los albores de la civilización mundial.
El conjunto ceremonial consta de seis pirámides la mayor de las cuales tiene 18 metros de alto. Además, se descubrió un gran “anfiteatro” donde se realizaban grandes ceremonias religiosas públicas y un “altar del fuego sagrado”, posiblemente de acceso restringido.
Las evidencias arqueológicas indican que Caral fue la sede de un “estado prístino”, donde se realizaban actividades gubernamentales, religiosas, administrativas, artesanales e inclusive comerciales. A nivel socio-político, Caral fue una sociedad con sectores sociales diferenciados de acuerdo a su papel en la producción, control y distribución de los excedentes. Esta sociedad era dirigida por autoridades permanentes (sacerdotes- astrónomos especializados) que contaban con un eficaz medio de control coercitivo ideológico y religioso.

La base productiva estaba conformada por los ayllus –comunidades- dedicados principalmente a la agricultura. Esta actividad tuvo gran desarrollo gracias a la construcción de una red de canales de regadío. En los campos agrícolas del valle de Supe se producía, principalmente, algodón, calabaza, zapallo , frijoles, camote, ají y pacae.
Se sabe que los habitantes de Caral aun no conocían las técnicas de cerámica, pero eran excelentes fabricantes de mates, y sobretodo de tejidos y redes de pescar. El cultivo de algodón y la fabricación de tejidos de calidad, habrían convertido a esta ciudad arcaica en un gran centro manufacturero y núcleo de una amplia red mercantil interregional.
Otro descubrimiento importante del equipo dirigido por la Doctora Shady es el conjunto de flautas traversas, instrumentos musicales hallados muy cerca del Anfiteatro. También destacan las estatuillas de ídolos femeninos, posiblemente vinculadas a la Pacha Mama, divinidad agrícola de gran difusión en el mundo andino.
Los fechados radiocarbónicos publicados en el año 2001 arrojaron una antigüedad de 2 600 años a.C. convirtiendo a Caral en la “cuna de la civilización andina”. Esta ciudad sagrada fue contemporánea a otros grandes centros urbanos del mundo antiguo como Ur y Uruk, en Mesopotamia; y Tinis y Menfis, en Egipto. Estas ciudades se desarrollaban hace 4 500 años, en los albores de la civilización mundial.


1 comentarios:
esto esta bueno me ayuda mucho.bye
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