LOS PRIMEROS POBLADORES DEL PERÚ

El desarrollo de los primeros grupos humanos que habitaron el Perú es uno de los temas más importantes de la arqueología mundial. En los Andes Centrales se desarrollaron civilizaciones reconocidas entre las más antiguas y originales del planeta. En este capítulo estudiaremos la génesis de la cultura andina, desde las huellas más remotas de los cazadores nómades, hasta el surgimiento de las primeras sociedades complejas de nuestra patria.

Los periodos arqueológicos más antiguos del Perú son: el Lítico y el Arcaico. El Periodo Lítico (15 000 a.C.-7 000 a.C. aprox.) es llamado también Pre-agrícola, pues sus grupos humanos representantes tenían una economía parasitaria o depredadora, desconocían las técnicas de producción agropecuaria, sus fuentes de alimentación provenían de la cacería, la recolección y la pesca. En el Periodo Arcaico (7 000 a.C.-2 000 a.C. aproximadamente) se inicia y se desarrolla la agricultura y la domesticación de animales. Este periodo se divide en Arcaico Inferior y Arcaico Superior.

Los principales arqueólogos llaman Arcaico Inferior o Temprano al periodo en que surgen las primeras aldeas de horticultores y pastores de camélidos; y Arcaico Superior o Tardío al periodo de la Revolución Agropecuaria en los Andes, caracterizado por la sedentarización de los pueblos de economía productiva, desarrollo de la arquitectura ceremonial, la especialización artesanal, el surgimiento de las clases sociales y el estado teocrático incipiente.

Muchos estudiosos actualmente engloban los periodos Lítico y Arcaico con el nombre de “Precerámico” (15 000 a.C.-2 000 a.C.). En palabras del arqueólogo Duccio Bonavia: “El periodo Precerámico va desde la llegada del hombre al continente sudamericano hasta el momento en que aparece la cerámica… (los grupos humanos) practicaron la caza y la recolección, luego pasaron a una agricultura incipiente y a sociedades organizadas que darían origen a la civilización andina” (1).

El advenimiento de las técnicas de cerámica en los Andes Centrales (2 000 a.C.) marca convencionalmente el final del Periodo Arcaico y el inicio del Periodo Formativo, donde se desarrollaron las Altas Culturas.