EL HOMBRE DE TELARMACHAY

Una llama en el Museo de sitio de la Huaca Puqllana (Lima).
Foto: Arturo Gómez.

El hombre de Telarmachay

El hombre de Telarmachay es considerado el primer pastor de camélidos del Perú y América. En la cueva de Telarmachay de San Pedro de Cajas, región Junín, la arqueóloga francesa Daniele Lavallèe ubicó en 1974 abundantes restos óseos y coprolitos (excrementos) de camélidos domesticados, adultos y tiernos, lo que demostró que estos animales ya convivían con el hombre.

El pastoreo de camélidos se extendió por las punas altoandinas de Pasco, Huánuco y Ancash. Los habitantes que desarrollaron el pastoreo de llamas y alpacas se aseguraron, carne, lanas y huesos para la fabricación de instrumentos diversos. Además, fue muy importante el uso de las llamas como bestias de carga, para el traslado de productos a pisos ecológicos más bajos. Las relaciones de intercambio con pueblos de los valles contribuyó al enriquecimiento cultural de los hombres andinos.

También se descubrieron en Telarmachay, antiguos hornos, tipo fogones donde empleaban piedras calientes así como fragmentos de carbón. Son las remotas evidencias del uso de las famosas pachamancas.