EL HOMBRE DE SANTO DOMINGO

Reconstrucción hipotética de una aldea de Santo Domingo y de dos formas posibles de viviendas. Fuente: Santiago Agurto

El hombre de Santo Domingo

Santo Domingo es una pampa cercana a la península de Paracas, en la región Ica. Aquí el arqueólogo Federico Éngel ubicó restos humanos envueltos en cestos junto a restos de pallares, frijoles y calabazas domesticadas. Asimismo, encontró restos de una antigua red de pescar y una flauta de hueso. La antigüedad aproximada de estos restos es de 6800 a.C.

Los hombres de Santo Domingo eran aldeanos de economía mixta. Construían chozas de troncos, carrizo, huesos de ballena y paja. Además de los cultígenos mencionados aprovechaban los recursos hidrobiológicos de litoral. Parte de su dieta lo conformaban los pescados, cangrejos, mejillones (choros), aves y lobos marinos.

Muy cerca de Santo Domingo, en Paracas, Éngel descubrió el “osario” de Cabeza Larga con restos humanos incompletos de hasta 60 individuos colocados entre capas de esteras y pieles de animales.