EL HOMBRE DE PAIJÁN

Los hombres de Paiján fueron grandes cazadores. Diorama del Museo de Ancón. Foto: Arturo Gómez.

El hombre de Paiján

En la Pampa de los Fósiles (Pacasmayo-La Libertad), Rafael Larco Hoyle descubrió en 1948 un complejo lítico donde destacan las puntas de proyectil delgadas con pedúnculo. Estos instrumentos de 12 a 15 cms. de largo fueron utilizados por pescadores y cazadores del Holoceno Temprano.

El arqueólogo Luis G. Lumbreras sostiene que este complejo forma parte de una gran tradición lítica que es llamada “Paijanense”. Forman parte de esta tradición sitios arqueológicos como: El Inga (Ecuador), La Luz-Ancón (Lima), y Paiján (La Libertad). En el Paijanense predominaron puntas pedunculadas bifaciales de alta calidad así como cuchillos y raederas unifaciales.

En 1975 Claude Chauchat descubrió en la zona dos entierros de suma importancia. Un adolescente y una mujer adulta fueron inhumados, hace diez mil años, con las extremidades flexionadas y recostadas sobre una capa de ceniza. Estos entierros son considerados los más antiguos del Perú, pues sus fechados alcanzan hasta 8 000 años a.n.e. Los grupos humanos de Paiján se alimentaban, principalmente, de peces y mariscos del litoral liberteño. También de cérvidos, aves, cañanes y vegetales silvestres del valle de Chicama.