EL HOMBRE DE CHIVATEROS

Los hombres de Chivateros fabricando utensilos de piedra. Diorama del Museo de Ancón. Foto: Arturo Gómez.

El hombre de Chivateros

La existencia de los hombres de Chivateros fue descubierta por el arqueólogo Edward Lanning en 1960 al investigar un yacimiento arqueológico ubicado en la desembocadura del río Chillón, en Lima. Aquí halló cientos de utensilios líticos de diferentes formas y calidades, junto a abundante material pétreo descartado. Lanning consideró que en la zona funcionó un “taller lítico”, y basándose en la forma y calidad de los instrumentos dividió el complejo en cuatro fases: Zona roja, Oquendo, Chivateros I y Chivateros II. Los restos más antiguos de este yacimiento tendrían una antigüedad de 10 000 años a.C. y los más recientes unos 7 000 a.C.

El Complejo Chivateros se ubica en una cantera de cuarcita y según los indicios en la zona se preparaban solamente las “pre-formas” que se perfeccionaban en otras áreas. Los utensilios líticos eran trabajados con la técnica de percusión y en sus fases iniciales elaboraban, principalmente, raspadores unifaciales; en las más recientes se elaboraban puntas de lanza bifaciales alargadas en forma de hojas.

Los habitantes del Río Chillón vivieron en los inicios del Periodo Holoceno caracterizado por el retroceso de los hielos, la extinción de la megafauna y la abundancia de camélidos, zorros y venados veloces que abundaban en las lomas cercanas. Las puntas de lanza bifaciales de la fase Chivateros II fueron eficaces en la cacería de estos animales. La dieta de estos habitantes se complementaba con la recolección de vegetales y animales marinos, sobre todo peces y mariscos.